
En uno de mis últimos sueños me veía a mi mismo como un orondo y grasiento red neck. Lo único que me diferenciaba de un paleto tejano era una cutre melenilla aceitosa que trataba en vano de disimular una brillante calva. Me encontraba tirado en uno de esos viejos porches desvencijados de madera con los pies enfundados en unas gastadas botas de cowboy apoyados en la barandilla. Mis pequeños ojillos divisaban el monótono paisaje tratando de encontrar algún animalillo entre la escasa vejetación mientras mi mano abierta intentaba no alejarse de aquella escopeta de dos cañones que reposaba sobre una de las vigas. La achatada escupidera de cobre esperaba ansiosa el repicar de un nuevo escupitajo con sabor a tabaco de mascar. Apenas quedaba algo de bourbon en la botella. Aquello parecía no tener fin. Sin embargo escuché el chirrido de la puerta. Adiviné una silueta femenina que en una especie de berrido me indicó que la comida ya estaba lista.
Fue entonces cuando me desperté. No hace falta ir al psicólogo para que diese interpretación a mi sueño. Está claro que yo era Blaine Cartwright y que aquella mujer desaliñada y manchada de grasa era Ruyter Suys.La banda más macarra, más grasienta, más sucia y más alcoholica del sur de Estados Unidos volvió en este año 2009 a saciar nuestras ansias de diversión a través de su quinto álbum de estudio, "From Hell To Texas". Nada nuevo bajo el sol, pero si las mismas claves que habían llevado a la banda de Cartwright a convertirse en uno de los apóstoles del hard rock más cachondo.
Blaine Cartwright como voz y guitarra, su mujer Ruyter Suys como guitarra, la poderosa Karen Cuda al bajo y Jeremy Thompson a la batería conforman el cuarteto que se pasó tres años ¿trabajando? en este nuevo artefacto llamado "From Hell To Texas".
Las divagaciones son evidentes con Nashville Pussy. ¿Son unos Motörhead refinados o unos AC/DC sucios?. Preguntas transcendentales sin duda. Lo cierto es que los guiños a ambas míticas formaciones han sido una constante a lo largo de la existencia de los de Atlanta, y "From Hell To Texas" no iba a ser una excepción.
Es cierto que la producción ha mejorado en esta ocasión, colocando el sonido de Nashville Pussy un escalón por encima de lo escuchado en su genial "Let Them Eat Pussy" de 1998 o en los continuadores "High As Hell" de 1998, "Say Something Nasty" de 2000 o "Get Some" de 2005, su hasta la fecha último trabajo en estudio. Tal vez Cartwright ha tratado de girar la corriente de opinión acerca de lo divertidos que son pero lo escasos de talento que andan. Por supuesto no comparto tamaña negación. Es evidente que el bueno de Blaine y sus muchachas no son unos virtuosos, pero también está claro que lo que saben hacer lo hacen muy bien, y "From Hell To Texas" vuelve a ser un trallazo de rock and roll dispuesto a saltar la cabeza de quien se atreva a escucharlo. Además, esta banda tiene un directo arrollador, y tocar esos temas a esa velocidad no es asunto de débiles de dedos.
Para mi su "Let Them Eat Pussy" es insuperable, pero este "From Hell To Texas" supera a sus predecesores al menos en un aspecto importantísimo. La actitud de Cartwright, Suys, Cuda y Thompson ha vuelto a ser la correcta tras unos años en lo que verdaderamente parecían estar descansando en aquel porche desvencijado de mi sueño. Con estas premisas Nashville Pussy ha vuelto a fabricar un puñado de canciones trepidantes de rock and roll no aptas para puretas o advenedizos.
Temas como "Speed Machine", la propia "From Hell To Texas", la brutal "Lazy Jesus" (¿es Lemmy o es Willie Nelson?), la explícita "Dead Men Can't Get Drunk" o la declaración de intenciones que supone "Pray For The Devil" convierten "From Hell To Texas" en un álbum puro y duro de rock and roll. No hay artificios, no hay alaracas, no hay engaños. Son Nashville Pussy y han venido a patearte el culo.
Gracias a ellos por rockear de ese modo y gracias a Ted Nugent por inspirarles uno de los mejores nombres de banda de la historia.
Os dejo con la impresionante "Lazy Jesus" en un directo de Nashville Pussy:
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GO MOTHERFUCKER GO - Nashville Pussy, 1998
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7 comentarios:
Otro trallazo directo in your face.
Pura dinamita son estos tíos/as pero en sus directos suenan demasiados sucios y embarullados al igual que Motorhead. Una pena por que son la bomba.
Salud.
Pues sí, parece que es verdad eso de que las malas noticias nunca vienen solas. Yo me enteré hoy de lo de Saxon, tampoco sabía nada... Un verdadera pena pero, ley de vida!
Un saludo.
Me limitaré a decir un lacónico: heeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeell yeah y un "¿unos Motörhead refinados?"??? Oh my Dog! Vale que Lemmy dejaría a Chuck Norris en una colegiala con trencitas, pero dammit, en cuanto a caña Nashville Pussy no le van a la zaga... go motherfucker go!
no sabia nada de este nuevo disco,este grupo no es de mis favoritos pero seguro que a sus fans les encanta el disco
Hombre, me alegro tenerte de vuelta a la actividad bloggera!!!
Musicalmente no se lo hacen mal, pero personalmente llega un momento en que tanto ir de machote llega a asquearme, a veces el cantante me recuerda al prototipo del macho ibérico de antaño y sinceramente es algo que me parece patético.
Descarga total de adrenalina Paulamule. Me los perdí este año, así que todavía me los debo.
Claudia, afortunada, o desafortunadamente, la vida es así.
Aitor, sería la leche presenciar una competición de pedos entre Lemmy y Blaine. Uffff.
Ryoga, esto es rock del más sucio que puedas imaginar.
Gracias Kar, es un placer recibirte de nuevo por aquí.
Suko, no exactamente, pero si lees el sueño al que hago alusión representa muy de cerca lo que es Blaine. Pero su música es una patada directa a los huevos. Gracias por pasarte y comentar.
Pues saludos a todos y a la diosa.
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